reflexiòn




Necesito vivir
todas las gracias que Dios me acordó hoy.
La gracia no puede ser ahorrada.
No existe un banco
donde depositamos las gracias recibidas,
para utilizarlas de acuerdo
con nuestra voluntad.
Si yo no disfruto de estas bendiciones,
las perderé irremediablemente.
Dios sabe que somos artistas de la vida.
Un día nos da el cincel para esculturas,
otro día pinceles y tela,
otro día nos da una pluma para escribir.
Pero jamás conseguiremos usar
el cincel en telas
o plumas en esculturas.
A cada día, su milagro.
Tengo que aceptar las bendiciones de hoy
para crear lo que tengo;
si lo hago con espontaneidad
y sin culpa,
mañana recibiré más.


(Texto tomado en la red...
palabras que salen de mi corazòn...)



Baci e abbracci e...
alla prossima!!!